martes, 29 de noviembre de 2011

Godoy, una visión particular, Capítulo 3

EL ASCENSO METEÓRICO

Hay que reconocer que pocas personas han ascendido tantísimo en tan poco tiempo. Habíamos dejado a nuestro protagonista en el año 1788 como miembro de la Guardia de Corps y amigo de los Príncipes de Asturias. 


Conde de Floridablanca



En aquel tiempo, el hombre fuerte era Floridablanca, nombrado por Carlos III y a su muerte, ese mismo año, dejó en su testamento que debía de permanecer en el puesto como hombre de confianza. Como se puede apreciar era una decisión forzada.  Cabe recalcar aquí que al futuro rey de España no le gustaba gobernar, es más, no quería. Lo encontraba engorroso y aburrido, y le distraía de sus aficiones, tales como la relojería. Además, Carlos IV no confiaba en él, o mejor dicho quería tener a su lado una persona totalmente leal a su persona y que no fuera impuesta. Si a esto sumamos la más que amistad que tenía María Luisa con Godoy, no sorprende que fuera este el elegido.

Asciende al trono Carlos IV el día 14 de diciembre y el día 30 es ascendido a Cadete supernumerario con servicio en palacio, lo que significa un gran honor y que los reyes ya contaban con D. Manuel como hombre de confianza. Pero no podían ponerlo aún como valido del rey puesto que no venía de una gran familia nobiliaria, si no de una familia de la baja nobleza. Había que dotarle de títulos importantes para que pudiera codearse con el resto de los nobles. Además, Floridablanca aún era el que verdaderamente mandaba en la Corte de Madrid, y no se iba a dejar pisar el terreno tan fácilmente por un recién llegado.

Llega el año de la Revolución Francesa, 1789, (toma de la Bastilla) y pululan por Francia los escritos revolucionarios. Floridablanca, que hasta la fecha había sido un ilustrado, ve el peligro de que dichas ideas puedan fraguar en España y se propone atajarlo cerrando las fronteras con nuestro vecino del norte. Ese mismo año, en mayo, Godoy es ascendido a coronel de caballería. 
En julio estalla la Revolución Francesa, y el primer ministro Floridablanca, hace que el cierre de fronteras sea más férreo (aunque no lo consiguió del todo), y mandó unas notas amenazadoras a Francia. No se podía tolerar la subversión del orden establecido en Francia, un vecino tan cercano. Como se ve, la situación internacional era muy tensa. En este contexto, los reyes (y sobretodo la reina) ya habían tomado la determinación de poner a su amigo al frente de España, pues en noviembre lo nombran caballero de Santiago, y en 1790, Comendador de la Orden. En 1791 pasa a ser mariscal de campo, gentilhombre de cámara y en julio es nombrado teniente general y se le otorga la gran cruz de Carlos III.
Ese mismo año es detenido en Francia Luis XVI, y la reacción de Floridablanca fue la de responsabilizar a la Asamblea de la seguridad del rey, consiguiendo el efecto contrario, agravando aún más su situación. Fruto de esta actuación fue la de aumentar la tensión entre ambas naciones. Además, acusó a Godoy de ser amante de Dª Mª Luisa, lo cual fue la gota que colmó el vaso: No solo había puesto en peligro la paz entre los dos estados, si no que además acusaba a la reina de tener como amante a un advenedizo adulador. El resultado fue su inmediata destitución y la cárcel. En enero de 1792 fue substituido por Aranda, su adversario político, y amigo de los revolucionarios franceses. Este nombramiento es visto por varios autores como una maniobra para situar a Godoy como favorito del rey, pues ese mismo año se le nombra duque de Alcudia (título con el que ya obtenía gran poder en el gobierno) y Grande de España. Aranda tuvo el tropiezo que estaban esperando: reconoció a la república francesa a cambio de la neutralidad de nuestra patria en la guerra que ya había comenzado contra Austria y demás países que no la habían reconocido. Aunque la decisión era oportuna, pues la Hacienda Pública estaba más que en horas bajas, no fue bien visto por los nobles españoles que veían un gran peligro en aquella revolución. Este fue el momento para nombrar a D. Manuel Godoy  como Secretario de Estado y darle el Toisón de oro.



Así pues, con 25 años de edad, Godoy se convertía en el Secretario de Estado más joven de España. No es que fuera mal visto por los coetáneos el que una persona tan joven ascendiera a tan gran honor, pues en Gran Bretaña se tenía un ejemplo parecido, si no que lo que sí se veía con muy malos ojos es el cómo lo había logrado. Como ya dije anteriormente, se debió no solo por ser amante de la reina, (se le atribuye la paternidad de dos de los hijos de la reina, y su suegra se refería a ella como pequeña bastarda epiléptica procreada por el crimen y la maldad), si no también por la amistad y lealtad para con con el rey, y la apatía de este para gobernar.