sábado, 14 de junio de 2014

Las revistas del hobby publicadas en España: Wargames, soldados y estrategia

Hola a todos

Hoy me gustaría comenzar una serie de entradas dedicadas a esas magníficas publicaciones periódicas, revistas, se publican o se han publicado aquí en España.

Un lugar de honor lo ha de ocupar la que fue, sin dudas, la mejor en su momento y que, desgraciadamente, ya ha pasado a mejor vida. Me refiero, por supuesto a Wargames, soldados y estrategia.


Esta revista tuvo varias épocas y, por supuesto, cabeceras. De hecho comenzó llamándose solo "Soldados y Estrategia. Tengo el gusto de tener casi toda la colección, alguno siempre se escapa. 

Primera etapa: Soldados y Estrategia
En un primer momento, la revista dedica una serie de artículos a la historia de los soldados en sí mismos, teniendo unos artículos excelentes de historia de un cuerpo, como los almogávres, por ejemplo, ilustrados con unas magníficas miniaturas, explicando, además el proceso de pintado. Muy completo. Esta era la parte "Soldados".


Lo malo, es que además de este almogávar, y junto a él, está un cónsul romano, un coracero español de 1810 y un soldado de la edad de bronce. Todo junto, Gloria, que dice el refrán.


Respecto a la parte "estrategia" trataron en un primer momento de abarcar en exceso, y había una serie de artículos sobre cualquier tipo de wargame del mercado, sea este histórico o de fantasía. Este batiburrillo fue disminuyendo, a petición del público, para centrarse más en los históricos.

Además, en todos regalaban algo: figuras o juegos encartados.

Así pues, en esta primera fase, a pesar de haber grandes artículos de historia, buenas fotos de miniaturas, y el contenido de cada artículo era muy bueno, el resultado, lo que el aficionado recibía era una revista deslabazada, y a la postre, sin interés para comprar la siguiente.

Segunda época: Wargames, soldados y estrategia.
Cambió el título y la cabecera. Esta segunda época es la más conocida y la mejor, pero con altibajos. Los contenidos mejoraron, o mejor dicho, se centraron más; se organizaron. Y lo hicieron de una forma muy comercial: por secciones. 



Todas las revistas tenían una misma estructura. Todas tenían artículos de historia, ilustrada con miniaturas magníficamente pintadas, y en el centro, el DOSSIER. Lo más esperado de la revista. Se trataba de un artículo de historia muy bien documentado, ilustrado tanto con mapas como con cuadros y miniaturas, y al final del mismo, unas indicaciones de cómo organizar campañas basadas en ese hecho, escenarios para jugar a wargames con adaptaciones a distintos reglamentos. También ponía una bibliografía básica sobre el tema y comentaba las películas más relevantes. Terminaba la revista con artículos de pintura y escenografía, comentarios de las novedades y lo que hubiera en tablero y PC. Esto resumiría la mejor época de la revista.

Tercera parte: Declive
Pero, ¿Qué pasó? ¿por qué desapareció? Ignoro los problemas que tuvieran en la redacción, pero lo cierto es que los contenidos de los artçiculos bajaron de interés en picado. Así, el Dossier, que debería ser lo mejor de la revista, lo que todo el mundo lee, pasó a ser un artículo de segunda B. Casi sin contenido de ninguna clase. 



Para colmo, los artículos de pintura pasaron a ser excesivamente complejos, para gente que pinte muy bien, y los de escenografía, tampoco se quedaban a la zaga en complejidad. Resultado: Si no me interesan los artículos centrales, los que dan nombre a la revista, si los dedicados al hobby son para eruditos, los chavales que las compraban dejaron de hacerlo. No quiero decir que no haya que poner artículos de pintura avanzada, lo que sí quiero decir es que no hay que descuidar al pintor nóvel. Hay que cuidarlo, que es el futuro de la afición. No hemos de asustarlos. Repito. Los artículos de pintura eran EXCELENTES, pero no aptos para nóveles.

Cuarta parte: El canto del cisne
Aún así, rectificaron, volvieron a hacer una revista magnífica.... Pero ya era tarde. El público había perdido la costumbre de comprar su revista y aunque los artículos volvieron a ser EXCELENTES, ya nadie los veía. Fue el canto del cisne.  



Puede decirse que el cisne no canta nunca, sino que produce un sonido parecido a un graznido, como un ronquido sordo, pero la cultura popular sostiene que, justo antes de morir, este animal emite un canto llamativamente melodioso como premonición de su propia muerte.