domingo, 20 de octubre de 2013

¿Una partida a "From Valmy to Waterloo"? Por supuesto; ¡Llamad al secretario!

Hoy hablaré de un juego que está bien pero... Y es que hay demasiados "peros"

Hace unos años adquirí muy ilusionado este reglamento. Lo abrí, lo leí, no entendí un pito y volvía a leerlo. Esta vez con mucho más éxito.

Se trata de "From Valmy to Waterloo" editado por Clash of Arms

 ¿Cómo empezar? Ah, sí, resulta que está dividido en tres libretos: Compendium, Reglamento y un Cuadernillode TABLAS. Además nos encontramos con unos marcadores y unas plantillas que ya te indican que has de fotocopiar en acetato transparente. Junto a todo ello, y para hacernos la vida algo más fácil, también aparecen unas cuantas, no demasiadas, fichas de ejército.

El primer problema con el que nos encontramos es entender el orden de lectura del reglamento para que sea REALMENTE comprensible. Yo, a diferencia del editor, con el que discrepo enormemente, recomiendo leerse primero la mitad del libro llamado COMPENDIUM, donde aparecen los conceptos básicos para jugar. Nos explica cómo interpretar las tablas, qué forma parte del perfil de cada unidad, tipos de formación y cómo representarlas con miniaturas, etc. Una vez interiorizado esto, ya podremos leernos el REGLAMENTO, y ya en tercer lugar terminar de leernos el COMPENDIUM: Listas de ejército y escenarios.





Una vez leido nos damos cuenta de que se trata de un juego de una calidad extraordinaria. Solo que es poco atractivo, pues le faltan ilustraciones a color de todo tipo y más ejemplos. Pero esto no influye en el juego en sí mismo, si no a la mera presentación

¿Por qué se trata de un juego de una gran calidad? Porque trata todos los aspectos tácticos que podamos imaginarnos. Para empezar, el General en Jefe, dependiendo de su calidad, puede dar un tipo determinado de órdenes. Estas órdenes implican que no todas las tropas a su mando pueden hacer de todo, si no que unas solo pueden atacar, otras apoyar, etc. 
Una vez emitidas las órdenes, (y suponiendo que sean recibidas) comienza el turno, el cual está dividido en fases: Declaración de Cargas, Movimiento de Cargas, Resto de movimientos, Disparos, Test de reacción a las cargas, Combates y Test de moral.

Ya digo que el juego está MUY pormenorizado. Demasiado pormenorizado. De tal forma que cada turno se hace excesivamente lento. De tal forma que aquello que lo hace EXCELENTE, lo convierte en tedioso.

Además hay que añadir un detalle: cada fase requiere al menos un test por unidad que haga algo. Y se advierte que el libreto con las tablas tiene 17 páginas. Lo que se puede decir de el uso de las tablas es que es francamente sencillo, siempre que se sea cuidadoso.

 Es por todo ello que en realismo sí le pondría una nota alta, pero a la hora de jugar... Se necesita un secretario, o árbitro, mejor un árbitro, que se dedique a buscar en las tablas y darnos los resultados de cada evento.