jueves, 16 de octubre de 2014

NAPOLEON AT WAR: un Wargame español

Hola a todos.

Cada vez que paso por Madrid, suelo hacer una parada en Atlántica para hacerme con alguna de las cosillas que por ahí tienen. Esta vez fue el reglamento de wargame para jugar con miniaturas napoleónicas de facción nacional: NAPOLEON AT WAR. 


Lo primero que llama la atención es que, a pesar de ser español, está íntegramente en inglés, hasta las medidas están en sistema "imperial", o sea, en pulgadas.

1.- Edición: 
Como ya viene siendo habitual en los BUENOS reglamentos para wargames con miniaturas, está perfectamente editado. Nos encontramos con un libro no muy grande, de tapa dura, con todas las ilustraciones a color, con un papel estupendo. Y para los que nos acercamos a Madrid, lo podemos conseguir con un suplemento donde aparecen las reglas en español. Así que el idioma no puede ser la escusa para no comprarlo. Tampoco el precio, pues es muy buena la relación calidad-precio.

Una vez abierto el libro nos aparece una breve introducción histórica, imprescindible, y enseguida nos aparece el reglamento en sí mismo. Muy bien estructurado, como LASALLE: Definiciones (características de las tropas, formaciones, y lo necesario para jugar), reglamento, reglas especiales, y escenarios (donde aparece todo lo necesario para montar la partida, generador de tableros, etc.) Lo que no aparecen son las listas de ejército ni las FAQ (Preguntas más frecuentes). Esto hay que buscarlo en la WEB de la propia empresa: MAN AT WAR

2.- Análisis del juego
Siempre que compro un reglamento de wargame histórico, busco dos cosas: jugabilidad e historicidad. Esto es, que se pueda jugar sin liarse con las reglas y que sea además una simulación aceptable de la época de la que se trate. 
Respecto a la jugabilidad es impecable: Sencillo de aprender, y salvo alguna cosilla menor, es muy manejable. Especialmente diseñado para torneos. Pero respecto a la historicidad... Hay algo que comentar.

Al igual que LASALLE, se trata de recrear batallas intermedias, o mejor aún: "el momento de la batalla" esto es: asumimos el mando de una división y el mariscal nos ha encomendado una misión específica, enmarcada dentro de una batalla mayor que se está celebrando a nuestro alrededor.

La estructura de cada turno es la clásica de movimiento - disparo - combate, en la que primero juega el "atacante" para luego jugar el "defensor". Además, y previo al movimiento hay una fase administrativa. Seis turnos. Quizá un poco rígido, pero como ya he comentado está diseñado para torneos. No es ninguna queja, todo lo contrario.

Respecto al movimiento, y esta es mi primera queja, no se asemeja en nada a lo que debería de ser el movimiento de los ejércitos en esta época. El sistema consiste en mover la peana con el grupo de mando allá donde nos lo permitan tanto su capacidad de movimiento como la formación en la que estemos y orientándolo como queramos, reorganizar el batallón a su alrededor... Esto, aunque solo esté permitido cuando las tropas están lejos del enemigo, es totalmente irreal para la época. Se movían siempre en formación. Este sistema descrito SÍ ES VÁLIDO PARA LA GUERRA DE SECESIÓN, pero no para las guerras napoleónicas. Y menos para todos los ejércitos ni para todas las épocas, donde había países que aún seguían la doctrina de Federico el Grande.

Además, en el momento en el que nos acercamos al enemigo y queremos hacer un mero giro, hemos de hacer un test... Si tenemos una mala tarde estamos moviendo para adelante (o para atrás) en línea recta todo el rato.

Con este sistema descrito se permite a la tropa caminar más allá de la capacidad de movimiento. Todo unos atletas. A parte, que el movimiento oblicuo de las tropas formadas en línea, uno de los más complejos de los que existía en la instrucción napoleónica (reglamento de 1791) es gratis. Y si cambias de formación a una formación más rápida, tal y como se ve en el vídeo...

Al simplificar han logrado eliminar una parte esencial de los juegos napoleónicos: las maniobras en formación por el tablero. 

Luego viene el disparo. Para los jugadores de LASALLE les sonarán muchos conceptos, como el rebote del disparo de artillería, la aparición de los tiradores (escaramuzadores)... Pero naturalmente, tienen otro tratamiento. No se trata de una mera copia, si no más bien de una MEJORA. Aparecen además unos conceptos nuevos como el disparo de apoyo. El disparo, sin embargo, sí es uno de los MEJORES Y MÁS VALIOSOS PUNTOS A FAVOR. El "Duelo de mosquetes" es de lo mejor que he visto.

El Combate: A favor y en contra: Es muy simple: se selecciona una unidad, la contraria reacciona, según el reglamento; si procede, el atacante realiza un test y si todo sale bien, se carga y se soluciona el combate singular: uno a uno. Luego se selecciona otra unidad atacante... etc. No está permitido combinar combates, sin embargo, sí se pueden programar ataques por oleadas: primero una unidad, luego la segunda, tercera y siguientes, si procede. Esto se ha hecho claramente para simplificar. Pero volvemos a caer en el mismo error de eliminar elementos intrínsecos de la época. Aún así, y gracias a que se permite el ataque por oleadas, y otros aspectos como el uso de la caballería, no voy a ser tan crítico como con el movimiento.

Las listas de ejército: Están bien diseñadas. Logrando que los jugadores pongan en la mesa unas tropas muy parecidas a lo que nos encontraríamos en aquella época.

Escala del juego: Diseñado para sus propias miniaturas, aunque, naturalmente, se pueden jugar con las minis que tengas por casa. Personalmente puedo jugar a este juego con mis miniaturas de 28mm, porque da la casualidad que  el tamaño de las peanas donde las puse hace que sea perfectamente compatible. Para los jugadores de LASALLE (y por ende los jugadores de Napoleon's Battles) han de hacer una leve plantilla. 



En resumen: Es un juego muy entretenido, muy jugable. Muy para torneos.
En el lado bueno: El disparo. Todo lo referente a ello es de lo mejor.
En el lado malo: El movimiento, al simplificar algunos aspectos han conseguido un reglamento que no es napoleónico, a pesar del nombre, si no más bien de la Guerra de Secesión americana, o incluso, para las guerras Carlistas.

Aún así, todo esto no son más que mis humildes opiniones.