miércoles, 18 de febrero de 2015

TANK KILLER CAPTAIN, el Wargame de escaramuzas con tanques de la 2ª G M.

Hola a todos

Dentro del apartado de análisis de wargames, hoy le toca el turno a mi última adquisición: TANK KILLER CAPTAIN, Juego de Escaramuzas con Tanques de la Segunda Guerra Mundial, por Pablo Martínez Galán.


Y empezamos por la edición: Excelente. Relación calidad - precio, más que satisfactoria. Ya al abrir el libro vemos que el juego nos va a gustar. Buenas fotos, tablas muy claras, marcadores bien hechos... 


Respecto a la explicación en sí misma (a cómo está explicado) y este es el único punto negativo, aún siendo adecuada, adolece de falta de ejemplos. No es que no existan; lo que ocurre es que son escasos. Quizá algún ejemplo más, con sus fotos correspondientes, ayuden a la mejor comprensión. Y sobre todo, al poner más ejemplos, se elimina la posibilidad de que ese jugador culoduro que todos hemos sufrido, se agarre a un clavo ardiendo para sacar un mayor beneficio de la partida. Es verdad que se apela a la lógica y al sentido común, pero en un torneo, el mal jugador, ese tramposete y listillo que siempre aparece, puede acogerse a una fotografía desafortunada para hacer avanzar un vehículo unos centímetros más para lograr así una ventaja, desluciendo, de esta manera, la buena marcha de todo torneo. La solución es baratísima: una sección en la página web donde se atiborre al personal de ejemplos y aclaraciones. La web de referencia es HTP://TKCAPTAIN.BLOGSPOT.COM.ES

Análisis:
Quitando ese error subsanable de forma razonable y barata, y metiéndonos en harina, se trata de un juego que, tal y como anuncia el diseñador, se trata de un híbrido, muy bien equilibrado, entre juego de rol y wargame. Esto es: Uno tiene una tripulación. Esta tripulación manejará en esta partida un tanque. Si sobrevive a la batalla, esta tripulación ganará experiencia. Con esta experiencia adquirida puede "aprender" habilidades y, en la siguiente batalla puede montarse de nuevo en ese tanque o, si lo permite la campaña, tripular un tanque mejor y aplicar la experiencia adquirida. Esto se hace con todas y cada una de las tripulaciones de cada tanque interviniente en la partida, gracias a unas fichas de tripulación. Ideal para campañas. Esta adquisición de experiencia dota al juego de gran realismo, si se juega una campaña.

Una vez elegidos los tanques y sus respectivas tripulaciones, nos encontramos con la generación de escenarios. Sencilla. Sin demasiadas complicaciones. Tres tipos de escenarios: Encuentro, Ofensivos y Mixtos. Desplegada la mesa, no demasiado grande, 90 X 120, comenzaremos la partida.

Desarrollo de la partida: Por turnos, evidentemente, pero gracias a su sistema de activación de unidades (tanques) se garantiza la interactividad entre jugadores, de tal forma que nunca sabrás qué tanque actuará en primer lugar, ni el bando que jugará en cada momento. Si a esto le sumamos que hemos de asignar órdenes de velocidad y armamento, logramos la sensación de suspense y emoción necesaria.

El disparo requiere de jugar una partida para hacerte con la mecánica, pero una vez aprendida no es tan compleja. Lo digo porque puede parecer fácil cuando se lee, pero requiere de algo de práctica para manejarlo con fluidez, ya que consta de cuatro fases (declarar objetivo, impacto, penetración al blindaje, y cálculo de daños) y cada fase con su correspondiente tabla. Aún así, se coge perfectamente la fluidez necesaria tras un par de turnos de combate. En cada disparo influyen factores tales como el calibre del arma, el blindaje, la distancia al objetivo, si ha habido movimiento, la velocidad de los vehículos, las características técnicas de cada tanque y las habilidades adquiridas por la tripulación. Como se ve, todos son aspectos que llenan de realismo cada partida, y además de una manera muy inteligente y ágil. ENHORABUENA.

La solución dada para las armas secundarias (Mgs, etc.) es muy ingeniosa. 

El sistema de movimiento es fácil, sin complejidades. 

Otras reglas que aparecen permiten el uso de lanzallamas, bombas de humo, alambradas, etc. 

También se puede emplear tropas de infantería, pero su uso es minoritario y totalmente secundario. Si se titula TANK KILLER CAPTAIN, Juego de Escaramuzas con TANQUES de la Segunda Guerra Mundial, será por algo... digo yo.

Tiene, además un sistema de juego en solitario francamente llamativo, en el que el jugador virtual actúa de forma automática, siguiendo unas reglas bien detalladas, eliminando gran parte de las decisiones que serían tomadas por el propio jugador.

Lo que no me acaba de llenar el ojo es el sistema de asignación de puntos de victoria (si estamos en un torneo), pero eso, es algo muy personal, que no influye en nada en el desarrollo de la partida, pero sí en la determinación del ganador. En los torneos recomiendo se jueguen dos partidas (o declarar empate), si uno alcanza la victoria y el otro haya destruido más tanques (tristemente, sí puede darse el caso). Pero vuelvo a decir, es solo la opinión de un humilde jugador. Si hablamos de una campaña, entonces no digo nada, ya que este sistema de asignación de puntos no influye en el desarrollo de cada tripulación, auténticos protagonistas de las partidas

Valoración: NOTABLE. Se trata de un juego que combina muy bien la jugabilidad con el realismo, pudiendo llevar a una tripulación a ser nombrado sin ambages Hauptsturmführer Michael Witmann (138 tanques destruidos más 132 cañones enemigos abatidos), o el mismísimo Teniente coronel Creighton Abrams, con 40 carros alemanes destruidos. Y sí, este señor Abrams es el mismo que da nombre al famosísimo carro de combate estadounidense M1 ABRAMS. 

Más información en su página web http://tkcaptain.blogspot.com.es/

Además, los amigos de FORJA Y DESVÁN, le hicieron una extensa entrevista al autor, donde aclara y comenta todos los aspectos del juego. Esta entrevista la podéis ver en el siguiente enlace



Y ahora os dejo, para ambientaros, con una escena de la película, LA BATALLA DE LAS ARDENAS


Por cierto, a los que no hayan visto la película: Todos esos soldados alemanes que veis en este trailer, no les cojáis mucho cariño, por bien que canten; no duran mucho y ninguno aguanta hasta el final de la peli.