lunes, 18 de agosto de 2014

TURDETANOS: Siempre dispuestos a la lucha

Hola a todos

Retomo la parte del blog dedicada a la historia, que ya hacía mucho tiempo había dejado de la mano de Dios, en favor de los tutoriales. En esta ocasión nos remontamos muchos siglos hacia atrás y nos vamos a la época de las guerras púnicas. En esta época poblaban España un grupo de tribus heterogéneas que los griegos bautizaron con el nombre de ÍBEROS (o Iberos, que de las dos formas es correcto). 

Formaban parte de Iberia pueblos muy distintos que nombrados de sur a norte tendríamos los turdetanos, oretanos, bastetanos, contestanos, edetanos, ilercavones, ilergetas, layetanos y otros grupos menores.

MAPA DE HISPANIA, Y LOS PUEBLOS QUE LA HABITABAN: IBEROS, CELTAS Y OTROS

 Su carácter fue descrito por los griegos, quienes se fascinaron por unos soldados que se lanzaban al combate sin miedo alguno y que resistían peleando sin retirarse aún con la batalla perdida, los guerreros a los que se referían eran mercenarios iberos reclutados por los griegos para sus propias guerras. Los iberos figuran en el ejército cartaginés en la toma de Cerdeña en el 600 AC y en todas las guerras Púnicas. También combatieron como mercenarios al servicio de los griegos en el 414 AC con Alcibíades, y en el 411 AC con Aristarco, en el 368 AC con Dionisio en socorro de los espartanos.

Los Iberos estaban divididos entre numerosas tribus o naciones encontramos, militarmente hablando, grandes diferencias entre ellos. Para empezar estaban los turdetanos, numerosos y siempre dispuestos a militar en los diferentes ejércitos púnicos, pero al mismo tiempo los menos capacitados para la guerra y por ello menospreciados tanto por los cartagineses como por los romanos. Los túrdulos, vecinos de los turdetanos pero mejores guerreros y por ello más temidos por los romanos. Los oretanos, de los que no se tienen muchos datos aunque sí se sabe que Aníbal eligió para contraer matrimonio a una joven de esa nacionalidad, Imilce, de Cástulo, la hija del regulo de esa ciudad. Muchos guerreros de esta ciudad militarían luego en las filas del ejército del general púnico. Sobre los ilergetes eran los más leales a los cartagineses cuando fueron tratados como aliados y amigos, más adelante y por abusar de ellos cambiaran de alianza. Los encontramos así durante toda la campaña de Hispania con uno u otro bando.


Pero dentro de toda esta amalgama de pueblos, solo hablaré de uno de ellos: Los Turdetanos
 

ORÍGENES
Tienen su origen en Tartessos, que había tenido una gran influencia griega, que supuestamente condujo a la desaparición de su monarquía a manos de los feno-púnicos como venganza por su apoyo a los focenses tras la Batalla de Alalia en el siglo VI a. C. De esta desaparición surgió una nueva civilización que, descendiente de Tartessos, se adaptó a las nuevas condiciones geo-políticas de su época. Perdido el enlace comercial y cultural que Tartessos mantenía con los griegos, la Turdetania se vio inmersa en la influencia cartaginesa, aunque desarrolló una evolución propia de la cultura anterior, de forma que la población turdetana se sabía descendiente de los antiguos tartesios, y a la llegada de los romanos, aún mantenía sus señas de identidad propias.

HISTORIA
En el año 237 a. C., Amílcar Barca desembarca en la vieja colonia fenicia de Gadir con el propósito de adueñarse de las riquezas mineras de Iberia. Esto, a pesar de la tradición de comercio con los cartagineses que hasta entonces había existido en la Turdetania, supuso el enfrentamiento abierto entre Cartago y varias ciudades de la Turdetania, especialmente las del interior. Los régulos turdetanos se opusieron al avance cartaginés por el valle del Guadalquivir con la ayuda de los mercenarios celtíberos, pero a pesar de ello, Amílcar consiguió su propósito de controlar las zonas mineras de Sierra Morena. De los textos de cronistas clásicos como Diodoro se deduce que la fuerte influencia cartaginense en la Turdetania y el poco ímpetu expansionista de Amílcar más allá de sus intereses económicos impidió que el enfrentamiento fuera mayor.
Por otro lado, los reyes turdetanos carecían de una organización global capaz de enfrentarse a la potencia militar cartaginesa, por lo que los ejércitos de los reyes Istolacio e Indortes, cuya resistencia fue mayor, fueron rápidamente derrotados y desmantelados o asimilados a las fuerzas de Cartago. Posteriormente, los caudillos cartagineses emprendieron la marcha hacia el levante peninsular para fundar «Akra Leuké», que sería su primera base permanente de operaciones en la Península Ibérica y que posteriormente se convirtió en la Lucentum romana.
Desde el año 197 a. C., casi todos los pueblos de Hispania se habían rebelado contra la presencia romana y sus despóticas maneras. El 195 a. C., Marco Porcio Catón entraba en Hispania con su ejército consular para aplastar las revueltas. Tras una triunfal campaña, Catón condujo a sus tropas a Sierra Morena, donde los turdetanos tenían sus minas. A pesar de que éstos habían contratado mercenarios celtíberos para combatir a los romanos, los tribunos emisarios de Catón convencieron o coaccionaron a los celtíberos para que se retiraran a sus tierras sin presentar batalla. Después de perder el apoyo militar celtíbero, los turdetanos fueron derrotados en Iliturgi, actualmente conocida como el cerro de Máquiz, en Mengíbar (provincia de Jaén).
Esta derrota significó la pérdida de sus posesiones mineras, lo que obligó a los turdetanos a permanecer en el valle del Guadalquivir, dedicándose a la agricultura y la ganadería. Por su parte, Catón regresó al norte atravesando la Celtiberia con el fin de amedrentar a los celtíberos e impedir futuros levantamientos, aunque a partir del 193 a. C., las rebeliones serían habituales.

ARMAS Y UNIFORME
Todas las fotos están sacadas del foro ACCIÓN 1/6. No son figuras pintadas por mi.




 Detalle de la falcata hispánica
 Fuentes:

En próximas entradas: miniaturas de TURDETANOS